Inversión en campings o glampings

El sector turístico está viviendo una transformación profunda. Ya no se trata solo de viajar, sino de cómo se viajaqué se experimenta y qué impacto tiene ese ocio en el bienestar de las personas y en el entorno.

En este contexto, el camping moderno y el glamping se han consolidado como una de las tipologías de alojamiento con mayor proyección y atractivo tanto para viajeros como para inversores.

Esta modalidad de inversión permite participar en la innovación del turismo experiencial, apoyando la evolución de campings tradicionales hacia propuestas más cuidadas, sostenibles y alineadas con las nuevas demandas del mercado.

Una inversión atractiva y alineada con tendencias reales

Invertir en glamping no es una moda pasajera.

En los últimos años, el interés del público por este tipo de alojamientos ha crecido de forma muy significativa, impulsado por factores como:

  • Búsqueda de contacto con la naturaleza sin renunciar al confort
  • Mayor conciencia sobre bienestar, descanso y sostenibilidad
  • Preferencia por experiencias únicas frente a alojamientos estándar

Este cambio de mentalidad ha convertido al glamping en uno de los formatos turísticos más demandados, llegando a situarse entre las primeras opciones de alojamiento en destinos vacacionales.

A su vez, las inversoras e inversores buscan diversificar, no solo en distintos tipo de activos más conocidos como la inversión inmobiliaria o real estate, renta variable, etc si no en modalidades distintas como el crowdlending inmobiliario, el flex living o habitaciones de hotel pasando también por invertir en infraestructuras energéticas o la inversión en patrimonio bibliográfico.

Se busca probar formas nuevas de poner el dinero a trabajar y, cuando abrimos la mente, encontramos infinitas formas de hacerlo. Esta, entre ellas.

¿En qué consiste esta modalidad de inversión?

El modelo se basa en invertir capital en la mejora y ampliación de alojamientos dentro de campings ya operativos, incorporando unidades de glamping (cabañas, domos, tiendas premium u otros formatos singulares).

Estas nuevas unidades se alquilan a los viajeros y generan ingresos recurrentes.

De forma general, este tipo de inversiones suele presentar las siguientes características orientativas:

  • Rentabilidades estimadas en un rango aproximado del 10 % al 12 %
  • Horizonte temporal de entre 2 y 7 años
  • Liquidaciones periódicas, habitualmente trimestrales

Cada proyecto tiene sus propias condiciones, pero el objetivo es combinar rentabilidad financiera con un activo real ligado al turismo.

¿Por qué puede ser tan rentable?

Si bien nosotras mismas no tenemos experiencia en este tipo de inversión aunque sí personas conocidas y ninguna rentabilidad es garantía d nada, esto es lo que hemos averiguado:

Hay varios factores clave que explican el potencial de este modelo:

  • Alta demanda y ocupación: el glamping suele alcanzar ratios de ocupación elevados, especialmente en destinos bien ubicados.
  • Precios por noche superiores al camping tradicional, gracias al valor añadido de la experiencia.
  • Costes contenidos frente a otros activos turísticos más intensivos en capital.
  • Aprovechamiento de infraestructuras existentes, lo que reduce riesgos operativos.

Además, muchos campings están en plena fase de renovación para adaptarse a esta nueva demanda, lo que abre oportunidades para el capital privado.

¿Cómo se seleccionan los proyectos?

Habitualmente, este tipo de inversiones parte de un proceso estructurado:

  1. Identificación de campings con potencial de crecimiento.
  2. Análisis del entorno, demanda y tipología de alojamiento más adecuada
  3. Visitas presenciales y estudio técnico del proyecto
  4. Acuerdos de explotación y reserva de parcelas
  5. Instalación de los alojamientos y comienzo de la actividad

Antes de invertir, las inversoras e inversores reciben información detallada sobre cada oportunidad, lo que permite evaluar riesgos y encaje dentro de su cartera.

Más allá de los números, invertir en glamping significa contribuir a la transformación del turismo, apoyando modelos más respetuosos, experienciales y alineados con el bienestar de las personas.

Es una forma de poner el capital a trabajar en activos que responden a una demanda creciente y a una nueva forma de entender el ocio.

Dentro de una cartera diversificada, esta modalidad puede ser un complemento interesante para quienes buscan alternativas al inmobiliario tradicional o a los mercados financieros, sin perder de vista la rentabilidad.

Si quieres profundizar y necesitas contacto con empresas que ofrecen este tipo de inversión, envíanos un mail a info@inversoras.club.