Empezar a invertir es una de las mejores decisiones que puedes tomar con tu dinero. Pero los primeros pasos son también el momento en el que es más fácil equivocarse. La buena noticia es que casi todos los errores de quien empieza se repiten, así que se pueden prever. Estos son los más habituales y cómo evitarlos.
1. Invertir sin tener un fondo de emergencia
Antes de invertir necesitas un colchón para imprevistos. Lo habitual es reunir entre 3 y 6 meses de gastos en una cuenta con liquidez. Sin ese fondo, una avería o un gasto inesperado pueden obligarte a vender tus inversiones en mal momento y con pérdidas.
Cómo evitarlo: separa primero ese fondo e invierte solo el dinero que no vas a necesitar a corto plazo.
2. No tener un objetivo ni un plazo
«Quiero que mi dinero crezca» no es un objetivo. No es lo mismo invertir para la entrada de una casa dentro de tres años que para tu jubilación dentro de veinte. El plazo marca cuánto riesgo puedes asumir y qué productos encajan contigo.
Cómo evitarlo: escribe para qué inviertes, cuánto necesitas y para cuándo.
3. Invertir en algo que no entiendes
Si no sabes explicar en dos frases cómo genera rentabilidad un producto y qué riesgos tiene, todavía no es para ti. Muchas pérdidas vienen de productos complejos contratados por recomendación o por moda.
Cómo evitarlo: fórmate antes de invertir y empieza por productos sencillos.
4. Ponerlo todo en el mismo sitio
Concentrar el dinero en una sola empresa, una sola plataforma o un solo tipo de activo hace que un único problema afecte a todo tu patrimonio.
Cómo evitarlo: reparte entre distintos tipos de activo, sectores, países y plataformas. Te lo contamos en detalle en ¿Qué es la diversificación y por qué es clave para invertir?
5. Buscar rentabilidades altas en poco tiempo
Cuando alguien promete mucha rentabilidad, en poco tiempo y sin riesgo, desconfía. Rentabilidad y riesgo van siempre de la mano. Las prisas también llevan a entrar en lo que está de moda cuando ya ha subido mucho.
Cómo evitarlo: piensa a largo plazo y comprueba siempre que la entidad esté registrada en el supervisor de tu país (en España, la CNMV o el Banco de España).
6. Dejarte llevar por las emociones
Vender por miedo cuando el mercado cae y comprar por euforia cuando todo sube es una de las formas más habituales de perder dinero. Las caídas forman parte de invertir.
Cómo evitarlo: define tu estrategia de antemano y haz aportaciones periódicas. Así tus decisiones no dependen del ánimo del día.
7. Olvidarte de las comisiones y los impuestos
Una comisión del 2 % anual parece poca cosa, pero a lo largo de veinte años se lleva una parte importante de lo que ganas. Con la fiscalidad pasa lo mismo: no planificarla puede costarte dinero.
Cómo evitarlo: compara comisiones antes de contratar e infórmate de cómo tributa cada producto.
8. Esperar al momento perfecto
Hay quien no empieza nunca porque espera tener más dinero, saber más o que el mercado baje. El tiempo es tu mejor aliado gracias al interés compuesto: cuanto antes empieces, más tiempo trabaja tu dinero.
Cómo evitarlo: empieza con una cantidad pequeña y ve aumentándola. Si tienes dudas de por dónde empezar, te ayudará Cómo invertir 1.000 €: opciones para dar el primer paso.
9. Hacerlo todo sola
Invertir sin contrastar nada con nadie aumenta las posibilidades de error. Rodearte de personas que ya invierten te ahorra muchos tropiezos.
Cómo evitarlo: infórmate siempre con especialistas antes de dar el paso. Y si quieres estar al tanto de los proyectos de inversión que encajan contigo, regístrate en el Club de Inversoras: al hacerlo puedes elegir los tipos de inversión que te interesan.
Aprende a invertir con método
Evitar estos errores es mucho más fácil con una buena base. En el Instituto de Riqueza tienes formación completa para aprender a invertir con un método ordenado y tomar tus decisiones con conocimiento.
