Por qué no poner todos los huevos en la misma cesta
La diversificación es uno de los principios básicos de la inversión y uno de los conceptos más importantes si estás pensando en invertir. Consiste en repartir tu dinero entre distintos tipos de inversiones para que, si una no va como esperabas, las demás puedan compensarlo.
Por ejemplo, si inviertes todo tu dinero en empresas tecnológicas y el sector tiene un mal año, toda tu cartera lo sufrirá. Si combinas esa inversión con otros sectores como salud, consumo o inmobiliario, los altibajos se suavizan.
Diversificar no elimina el riesgo, pero sí reduce el impacto de que una sola inversión salga mal. Por eso se dice que es lo más parecido a una «comida gratis» que existe en el mundo de la inversión.
Qué riesgos reduce la diversificación
- Riesgo específico: el de una empresa o un proyecto concreto. Es el que más se reduce al diversificar.
- Riesgo sectorial: el de un sector entero, como la banca o la energía.
- Riesgo geográfico: el de la economía o la moneda de un país.
- Riesgo de momento: el de invertir todo justo antes de una caída.
Hay un riesgo que no desaparece: el riesgo de mercado, que afecta a casi todos los activos a la vez en una crisis general. Por eso también importa elegir bien el peso de cada tipo de activo.
Cómo diversificar tus inversiones
1. Entre tipos de activos
Combina acciones, bonos, fondos, inmuebles y liquidez. Cada tipo de activo tiene un nivel de riesgo y rentabilidad distinto y reacciona de forma diferente ante los cambios económicos. Algunas personas añaden también activos refugio como el oro.
2. Entre sectores
Si inviertes en acciones, evita concentrar todo en un solo sector. Así, si uno tiene un mal año, tus otras inversiones amortiguan el golpe.
3. Entre regiones geográficas
No te limites a empresas de tu país. Los fondos globales te permiten participar del crecimiento de otros mercados y reducir el impacto de lo que pase en una sola economía.
4. En el tiempo
No inviertas todo de golpe. Hacer aportaciones periódicas reduce el riesgo de entrar en un mal momento del mercado.
5. Entre plataformas y proyectos
En inversiones como el crowdlending inmobiliario, repartir el capital entre varios proyectos y varias plataformas reduce el impacto de un retraso o un impago.
Productos que facilitan la diversificación
- Fondos indexados: incluyen cientos o miles de acciones o bonos en una sola inversión.
- ETF: similares a los fondos indexados, pero se compran y venden en bolsa como una acción.
- Carteras gestionadas: algunas entidades ofrecen carteras diversificadas gestionadas por profesionales, útiles si no tienes tiempo para analizar cada inversión.
Un ejemplo de cartera diversificada
Solo como ilustración, una persona con un perfil moderado podría repartir su dinero así: una parte en un fondo indexado mundial de acciones, otra en renta fija o depósitos, un porcentaje en inversión inmobiliaria o crowdlending y un colchón de liquidez para imprevistos. Los porcentajes dependen de tu edad, tus objetivos y tu tolerancia al riesgo. Si partes de una cantidad concreta, repasa cómo invertir 1.000 €.
Errores frecuentes al diversificar
- Diversificar de más: tener tantos productos que es imposible seguirlos o que se solapan entre sí.
- Falsa diversificación: varios fondos que invierten en las mismas empresas.
- Olvidar las comisiones: muchos productos pequeños pueden sumar costes altos.
- No revisar la cartera: con el tiempo los pesos cambian y conviene reequilibrarlos.
La importancia de invertir en comunidad
La diversificación puede parecer un concepto técnico, pero todo resulta más sencillo cuando te rodeas de personas con los mismos intereses. En el Club de Inversoras compartimos experiencias, proyectos de inversión y contactos para que cada socia construya su propia cartera. Únete al Club de Inversoras.
Preguntas frecuentes sobre la diversificación
¿Cuántos activos necesito para estar diversificada?
No hay un número mágico. Un solo fondo indexado mundial ya reparte tu dinero entre miles de empresas. Lo importante es combinar tipos de activos con comportamientos distintos.
¿Diversificar reduce la rentabilidad?
Puede limitar las ganancias extraordinarias de una sola inversión, pero también reduce las pérdidas grandes. A largo plazo suele mejorar la relación entre rentabilidad y riesgo.
¿Cada cuánto conviene revisar la cartera?
Muchas personas la revisan una o dos veces al año para comprobar que los pesos siguen alineados con sus objetivos.
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Este contenido es informativo y no constituye una recomendación de inversión. Toda inversión conlleva riesgos, incluida la posible pérdida del capital.
